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domingo, 31 de diciembre de 2023

ALZHEIMER Y DIABETES

 Diabetes tipo 2, ¿podría aumentar el riesgo de Alzheimer?

Pocas enfermedades causan un impacto tan devastador como el alzhéimer. Aunque somos conscientes de que con la edad iremos perdiendo memoria, nos aterra la idea de que finalmente no seamos capaces de reconocer a nuestros seres queridos ni a nosotros mismos. Esos recuerdos, que se han atesorado durante años en el cerebro, se van desvaneciendo hasta desaparecer. Aunque los esfuerzos por encontrar un tratamiento aún no han dado los resultados anhelados, es mucho lo que hemos aprendido en ese camino.

Investigaciones recientes han propuesto un nuevo planteamiento sobre el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Esta podría no ser solo una cuestión de acumulación de placas beta-amiloide y ovillos tau hiperfosforilados, como se pensaba hasta ahora, sino también de cómo nuestras células cerebrales interactúan con la insulina.

La insulina es una hormona que regula las concentraciones de glucosa en la sangre, por lo que está estrechamente ligada a otra enfermedad, la diabetes mellitus. De hecho, ambas enfermedades comparten factores de riesgo: la edad avanzada, la dieta, la obesidad y la inflamación crónica.

¿Podría existir una relación entre el cerebro y el páncreas que vinculara las dos enfermedades?

Imaginemos por un instante que las conexiones neuronales se asemejaran a cables de una red eléctrica por los que se transmitirían la información del pensamiento y la memoria. Esos cables parten de neuronas y llegan hasta otras. Las neuronas son células que necesitan combustible para su funcionamiento, y el combustible esencial es, precisamente, la glucosa. La insulina actúa como un timbre en la puerta de las células. Cuando ese timbre suena, la célula sabe que tiene que abrir la puerta para que entre la glucosa. Sin ese timbre, aunque haya abundante glucosa en la sangre, la célula no se entera, no abre la puerta y no recibe el combustible.

Cuando la célula recibe más glucosa de la que necesita, acaba generando una resistencia a la insulina. Es decir, se vuelve reticente a abrir la puerta. Por eso la resistencia a la insulina, vinculada a una futura diabetes tipo 2, favorece la acumulación de azúcar en sangre. Además, propicia la formación de placas de beta-amiloide, características del alzhéimer.

Estudios con ratas han revelado que la administración de estreptozocina, un fármaco utilizado para inducir diabetes en modelos animales, genera tanto resistencia a la insulina como una neurodegeneración similar a la del alzhéimer. La relación también se ha observado en humanos, aunque no se ha podido vincular con una mayor acumulación de beta-amiloide o de ovillos tau en autopsias de cerebros.

El vínculo de la inflamación

Un estado crónico de inflamación de bajo grado generado por la resistencia a la insulina también vincularía ambas enfermedades. La inflamación es un proceso fundamental para combatir agresiones externas y reparar los daños causados. Cuando se cronifica, puede dar lugar a alteraciones que se asocian con enfermedades metabólicas como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el alzhéimer.

En este escenario de resistencia a la insulina, estrés oxidativo e inflamación, las células entran en apoptosis (muerte celular programada). Si eso ocurre, si las células van muriendo, la red de cables se enmaraña y el cerebro no funciona adecuadamente. Entonces el enfermo empieza a olvidar y a deja de procesar la información. Aparece el alzhéimer.

Todo esto sugiere que los problemas metabólicos pueden ser la clave en ambas enfermedades. Por este motivo, algunos investigadores han sugerido que el alzhéimer sea considerado como un nuevo tipo de diabetes.

¿Diabetes tipo 3?

El nuevo tipo de diabetes se denominaría “diabetes tipo 3”. Se uniría a la tipo 1, con un origen más genético que ambiental; la tipo 2, de influencia más ambiental que genética; y la gestacional, que se da en algunas embarazadas. El término emergió en 2005 en la Universidad de Rhode Island, cuyos investigadores proponían que el alzhéimer podría ser una forma de diabetes cerebral, caracterizada por resistencia a la insulina y disfunción metabólica.

Aunque es importante señalar que este no es un término aceptado por toda la comunidad científica, se trata de una hipótesis que puede ser útil para contribuir a una visión más completa de la enfermedad.

Los nexos entre ambas enfermedades cada vez son más sólidos, pero aún queda mucho por descubrir, en particular sobre cómo utilizar esa información para el beneficio de los pacientes. Dado que la resistencia a la insulina y la inflamación juegan roles centrales, podrían compartir estrategias terapéuticas. En ese sentido, el fomento de estilos de vida saludables, incluyendo la dieta, podrían tener un impacto positivo en la prevención y el tratamiento, tanto de la diabetes como del alzhéimer.

La conexión entre alzhéimer y diabetes puede transformar nuestra comprensión de ambas enfermedades. La idea de una diabetes tipo 3, aunque no tiene consenso científico, puede abrir nuevas puertas a investigaciones que vinculan las dos enfermedades, con la resistencia a la insulina y la inflamación en el centro del escenario, así como a tratamientos efectivos. Con cada nuevo descubrimiento nos aproximamos un poco más al tratamiento de enfermedades que afectan a millones del personas en todo el mundo. ¿Estamos en el umbral de una nueva era en la investigación sobre el alzhéimer? Solo el tiempo y la ciencia podrán responder a esta pregunta.



martes, 5 de diciembre de 2023

Zonas de administración de insulina

 

La insulina como tratamiento para la diabetes

Las inyecciones de insulina pueden ayudar a tratar  tanto la diabetes tipo II, en caso de que esta no pueda ser controlada con antidiabéticos orales , asi como la diabetes tipo I, la diabetes gestacional o la diabetes LADA. La insulina inyectada actúa como un sustituto o suplemento de la insulina de tu cuerpo. Las personas con diabetes tipo I no pueden producir insulina, por lo que deben inyectarse insulina para controlar sus niveles de glucosa en la sangre.

 A nivel hospitalario la insulina puede ser administrada tanto por vía IV como por vía subcutánea , pero es en el ámbito domiciliario , en la autoadministración, donde recurrimos a la insulina subcutánea.

En esta entrada vamos a tratar el cómo y dónde administrar la insulina.

 

Como administrarla…


1.     Examinar la zona donde se vaya a administrar la insulina. No utilizar una zona que tenga bultos, morados, heridas o fisuras.

2.     Limpiar el área de inyección. No es necesario desinfectar la piel con alcohol, es más importante la buena higiene y el lavado de manos.

3.     Pellizcar suavemente la piel. Levantar un pliegue de piel entre los dedos pulgar e índice.

4.     Coger la jeringa o el pen de insulina. 

5.     Si se utilizan agujas de 4, 5 o 6 mm de largo (son las adecuadas), insertar la aguja entera en ángulo de 90º (sin embargo, con este largo de aguja no sería necesario realizar pellizco).

6.     Apretar el émbolo e inyectar toda la insulina. 

7.     Soltar el pellizco.

8.     Contar hasta 10 antes de retirar la aguja de la piel.

9.     No frotar la piel después de sacar la aguja. 

10.  Desechar la aguja utilizada para administrar la insulina, tal y como indica su ficha técnica, son de un solo uso. El hecho de reutilizarlas , nos podría acarrear diversas complicaciones , tales como lipodistrofias , etc…

En caso de utilizar agujas de 8 mm de largo, se debe insertar la aguja entera en la piel en un ángulo de 45º, sin embargo actualmente está desaconsejado utilizar dicha longitud. 

 

Donde administrarla…

 


 

 

 La insulina se inyecta subcutáneamente, lo que significa en la capa de grasa debajo de la piel. En este tipo de inyección, se usa una aguja corta para inyectar insulina en la capa grasa entre la piel y el músculo.

La insulina debe inyectarse en el tejido graso justo debajo de tu piel. Si inyectas la insulina más profundo en tu músculo, tu cuerpo la absorberá demasiado rápido, esto podría hacer que sufrieras una hipoglucemia , además de que te resultará la técnica más dolorosa.

Las personas que se administran  insulina diariamente deberían rotar las áreas en donde se inyectan. Esto es importante porque usar el mismo punto con el tiempo puede causar lipodistrofia. En esta afección, la grasa se descompone o se acumula debajo de la piel, causando protuberancias o durezas  que interfieren con la absorción de la insulina.

Puedes rotar diferentes áreas de tu abdomen, manteniendo una pulgada de distancia entre cada sitio de inyección. O bien, puedes inyectar la insulina en otras partes de tu cuerpo, incluyendo tu muslo, brazo y glúteos.

Abdomen

El punto de preferencia para la inyección de insulina es tu abdomen. La insulina se absorbe más rápido y obviamente, esta parte de tu cuerpo también es fácil de alcanzar. Selecciona un área entre la parte inferior de tus costillas y tu zona púbica, evitando un área de 5 cm alrededor de tu ombligo.

También deberás evitar las áreas alrededor de cicatrices, lunares o manchas cutáneas. Estos pueden interferir con la forma en que tu cuerpo absorbe la insulina. Deberas evitar también hematomas  y   venas varicosas.

Muslo

Puedes inyectarte en la parte superior y en las áreas sobre tu muslo, aproximadamente 10 cm debajo de la parte superior de tu pierna y 10 cm por encima  de tu rodilla.

Brazo

Usa el área adiposa en la parte trasera de tu brazo, entre tu hombro y el codo.

 

 

 

Rotaciones

Es muy importante realizar rotaciones de los sitios en los que se administra la insulina ya que así podremos prevenir la formación de lipodistrofias , pequeños endurecimientos en el tejido subcutáneo , que pueden influir a la hora de la absorción de la insulina.

Existen distintos patrones y distintas formas de realizar estas rotaciones , para solucionar dudas debes acudir a tu enfermera o a tu educadora en diabetes.Principio del formulario

 

sábado, 2 de diciembre de 2023

 DULCES NAVIDEÑOS CON DIABETES TIPO 2.

Que dulces navideños puedo comer si tengo diabetes tipo 2

Como cada año por estas fechas, envuelta en un halo de magia, llega la Navidad cargada de alegría, ilusión y tiempo para compartir con familia y amigos.

Aunque cada país celebra la navidad según su cultura y costumbres, lo que todos tenemos en común, es que serán días en los que los excesos alimentarios estarán presentes en cada una de las múltiples reuniones a las que asistiremos. 

Y qué decir de los dulces navideños, estaremos de acuerdo en que es imposible aislarse de ellos. Por este motivo, te mostramos una serie de recomendaciones que te permitirán, siempre con control, disfrutar de ellos y mantener tu control glucémico.

Diabetes, turrón, 12 uvas y Roscón

Para los pacientes con diabetes abogamos más por la moderación que por la prohibición en cuanto a la ingesta de determinados alimentos. Esta línea la mantenemos también con los dulces navideños ya que, como hemos dicho, resulta casi imposible abstraerse de su existencia en estos días.

El principal motivo es por su exquisito sabor, pero no podemos obviar también, el continuo bombardeo publicitario y su posicionamiento estratégico en las baldas más visibles de todos los supermercados desde hace meses.

Como no hay celebración navideña que se precie, en la que falten estos dulces, queremos que conozcas más a fondo el etiquetado nutricional que puedes encontrarte con los dulces típicos de estas fechas como son el turrón, los mazapanes, las uvas y como no, el delicioso Roscón de Reyes.

¿Un diabético puede comer “dulces para diabéticos” sin control?

La respuesta es NO.  Es cierto que no contienen elevados niveles de azúcar, pero los artesanos en su elaboración, para mantener un sabor lo más parecido posible al tradicional, deben añadir mayores cantidades tanto de grasas como de edulcorantes calóricos.

Estas modificaciones dan como resultado, dulces con bajo contenido en azúcar, pero con un número de calorías semejantes a los dulces destinados al público en general.

Otro inconveniente que destacar, son las molestias gástricas que pueden originar la ingesta elevada de los edulcorantes tipo sorbitol.

Por estos motivos, es muy importante fijarse en el etiquetado nutricional de los alimentos.

Una opción muy saludable si te gusta la repostería y tienes buena mano es la de elaborar tus propios dulces navideños. Con ello, te aseguras de que en su elaboración no le han sido añadidos ni azúcares variados, ni grasas saturadas, ni grasas “trans”.

Serán más saludables porque podrás endulzarlo con Stevia o canela y las grasas que le añadas pueden proceder de diferentes frutos secos.

¿Puede un diabético comer turrón?

Sí, siempre que conozca bien los alimentos, tome las cantidades adecuadas y mantenga el control.

Hay que recordar que los pasteles y los dulces están desaconsejados, de manera general, en la alimentación de un diabético a causa principalmente de su elevado contenido en azúcar.

Es importante no abusar de ellos y realizarse un control glucémico postprandial (es el que se realiza aproximadamente dos horas después de comer) para comprobar cuanto han podido subir tus niveles de glucosa en sangre. Esta información te servirá de referencia en futuras celebraciones.

Una herramienta que te ayudará a mantener tu nivel de glucosa en sangre y que no se te dispare en estas celebraciones es contar los dulces navideños que vayas a comer, dentro de los hidratos totales que tienes previsto ingerir durante la comida. La idea es que estos dulces no sean un plus, sino parte del total de los hidratos que vayas a tomar.

Un truco muy efectivo es planificar el menú con antelación si eres el anfitrión. En caso de acudir como invitado, debes preguntar unos días antes su composición. Si eres previsor, podrás intercambiar los distintos alimentos del menú que vas a degustar, con el fin de ajustar el número total de hidratos que vas a ingerir.

¿Son ciertas las etiquetas “dulces para diabéticos»?

Antes de entrar a valorar su veracidad, veamos brevemente qué son las declaraciones nutricionales y cuáles están referidas al azúcar.

Las declaraciones nutricionales son mensajes que nos informan acerca de las propiedades nutricionales de un alimento. Estas propiedades se pueden relacionar con las calorías que aporta o con la presencia/ausencia de determinados nutrientes y sustancias y en qué cantidad. Siempre tienen un beneficio nutricional. 


Bajo en azúcares, sin azúcares o sin azúcar añadido, ¿es lo mismo?

No son iguales, por lo que es importante saber interpretarlas ya que pueden inducir al error siendo especialmente peligroso en personas diabéticas.

Declaraciones y etiquetado nutricional sobre el azúcar.

Si nos fijamos en las declaraciones nutricionales referidas al contenido de azúcar, nos podemos encontrar con cualquiera de las siguientes opciones.

Bajo en azúcares o bajo contenido en azúcares

Llevan azúcares. Esta declaración nos informa que el contenido en azúcar está limitado a 5 g por cada 100 g de producto si es sólido. En cambio, si es líquido, el contenido en azúcar está limitado a 2,5 g por cada 100 ml. 

Sin azúcares o 0% azúcares

Pueden llevar azúcares. En este caso, podemos estar seguros de que la cantidad máxima por cada 100 g o 100 ml de producto no puede ser superior a 0.5 g de azúcares.

Sin azúcares añadidos

Estos productos no llevan añadidos ningún tipo de azúcar. Los azúcares que contienen son los que se encuentran en el alimento de manera natural. En el envase pondrá: “azúcares naturalmente presentes”. Por ejemplo, en el turrón de Jijona, los azúcares naturalmente presentes provienen de las almendras.

Contenido reducido en azúcares

Llevan azúcares, pero hablamos de una presencia en menor porcentaje.

domingo, 26 de noviembre de 2023

INSUFICIENCIA RENAL Y DIABETES

INSUFICIENCIA RENAL Y DIABETES

 Cuánto mima sus riñones? | Noticias | elmundo.es

La diabetes es la causa principal de las enfermedades de los riñones. La enfermedad de los riñones significa que los riñones están dañados y no pueden filtrar la sangre como deberían. Alrededor de uno de cada cuatro adultos con diabetes tiene la enfermedad de los riñones.

El trabajo principal de los riñones es filtrar los desechos y el exceso de agua en la sangre en forma de orina. Los riñones también ayudan a controlar la presión arterial y a producir las hormonas que el cuerpo necesita para mantenerse sano.

Los riñones se ubican en la mitad de la espalda, justo debajo de la caja torácica.

Si los riñones están dañados, no pueden filtrar la sangre como deberían. Esto puede hacer que los desechos se acumulen en el cuerpo. El daño a los riñones también puede causar otros problemas de salud.

El daño de los riñones causado por la diabetes generalmente se va produciendo lentamente con los años. Usted puede tomar medidas para proteger los riñones y evitar o retrasar el daño de los riñones..

¿Cuáles son otros nombres para la enfermedad de los riñones causada por la diabetes?

La enfermedad de los riñones causada por diabetes también se conoce como nefropatía diabética, enfermedad crónica de los riñones, nefropatía crónica, enfermedad renal crónica, ERC, enfermedad renal causada por la diabetes, y nefropatía del diabético, entre otros nombres.

¿Cómo causa la diabetes la enfermedad de los riñones?

Un nivel alto de azúcar en la sangre, también conocida como glucosa en la sangre, puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones. Cuando los vasos sanguíneos se dañan, no funcionan tan bien. Además, muchas personas con diabetes tienen presión arterial alta, que también puede dañar los riñones

¿Qué aumenta el riesgo de tener la enfermedad de los riñones causada por la diabetes?

Tener diabetes por mucho tiempo aumenta el riesgo de tener daño a los riñones. Si tiene diabetes, es más probable que desarrolle problemas de los riñones si tiene:

  • demasiada azúcar en la sangre
  • presión arterial alta (hipertensión)

Los afroamericanos, los indios americanos y los hispanos o latinos tienen una tasa más alta de diabetes, enfermedades de los riñones y falla de los riñones comparado con los blancos y no hispanos.

También es más probable que tenga problemas de los riñones si tiene diabetes y:

  • fuma
  • no sigue su plan de alimentación para la diabetes
  • come alimentos con alto contenido de sal
  • no hace actividad física
  • tiene sobrepeso
  • tiene problemas del corazón
  • tiene antecedentes familiares de falla de los riñones

¿Cómo puedo saber si tengo la enfermedad de los riñones causada por la diabetes?

La mayoría de las personas con la enfermedad de los riñones causada por la diabetes no tienen síntomas. La única manera de saber si usted tiene esta enfermedad es haciendo pruebas de laboratorio. Una prueba de orina para ver si tiene albúmina en la orina y también un prueba de sangre para ver si los riñones están filtrando bien la sangre.

Usted debe hacerse las pruebas cada año para ver si tiene problemas en los riñones si:

  • tiene diabetes tipo 2 o
  • ha tenido diabetes tipo 1 por más de 5 años.

¿Cómo puedo mantener los riñones sanos si tengo diabetes?

La mejor manera de detener o prevenir la enfermedad de los riñones causada por la diabetes es tratando de mantener sus niveles de azúcar en la sangre y presión arterial bajo control. Seguir hábitos saludables en el estilo de vida y tomar sus medicinas como se lo indique su proveedor de atención médica pueden ayudarle a alcanzar sus niveles ideales y mejorar su salud en general.

Alcance sus niveles ideales de glucosa en la sangre

Se le hará la prueba de la A1C. La A1C es una prueba de sangre que muestra el nivel promedio de azúcar en la sangre durante los últimos 3 meses. Esta prueba es diferente de los controles de azúcar en la sangre que puede hacerse usted mismo. Cuanto más alto sea su número de A1C, mayores habrán sido sus niveles de azúcar en la sangre durante los últimos 3 meses.

El nivel ideal de la A1C para la mayoría de las personas con diabetes es menos del 7 por ciento. Pregúntele a su equipo de atención médica cuál es su nivel ideal. Alcanzar este nivel ideal le ayudará a proteger los riñones.

Protéjase los riñones manteniendo su nivel de azúcar en la sangre bajo control.

Controle su presión arterial

La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes de los vasos sanguíneos. La presión arterial alta hace que el corazón se esfuerce demasiado. Puede causar ataques al corazón, ataques cerebrales y enfermedades de los riñones.

Para la mayoría de las personas con diabetes, el nivel ideal de presión arterial es menos de 140/90 mm Hg.

Protéjase los riñones manteniendo su presión arterial bajo control.

Las medicinas que disminuyen la presión arterial también pueden ayudar a reducir el daño a los riñones. Hay dos tipos de medicinas para la presión arterial que tienen un papel especial en la protección de los riñones. Estos son los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (los inhibidores de la ECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina II (los BRA). Se ha encontrado que cada una de estas medicinas ayuda a que el daño de los riñones no progrese muy rápido en las personas con diabetes que tienen presión arterial alta y la enfermedad de los riñones causada por la diabetes. Los nombres de estas medicinas terminan en -pril o -sartán. Los inhibidores de la ECA y los BRA no se deben tomar en caso de mujeres embarazadas.

Establezca o mantenga hábitos saludables en el estilo de vida

Los hábitos saludables en el estilo de vida pueden ayudarle a alcanzar sus niveles ideales de azúcar en la sangre y presión arterial. Seguir los pasos a continuación también le ayudará a mantener los riñones saludables:

  • Deje de fumar.
  • Trabaje con un nutricionista o dietista para crear un plan de comidas para la diabetes y limitar la sal y el sodio.
  • Haga que la actividad física sea parte de su rutina.
  • Mantenga o llegue a un peso saludable.
  • Duerma lo suficiente. Intente dormir de 7 a 8 horas todas las noches.

 

Tome las medicinas siguiendo según indicación medica

¿Cómo puedo manejar el estrés de controlar la diabetes?

El control de la diabetes no siempre es fácil. Sentirse estresado, triste o enojado es común cuando se tiene diabetes. Quizás usted sepa qué debe hacer para mantenerse saludable, pero le es difícil seguir su plan todo el tiempo. El estrés a largo plazo puede subir el nivel de azúcar en la sangre y la presión arterial, pero usted puede aprender cómo reducir el estrés. Intente respirar profundamente, hacer jardinería, salir a caminar, hacer yoga, meditar, hacer un pasatiempo o escuchar su música preferida. Aprenda más sobre maneras saludables de manejar el estrés.

¿La enfermedad de los riñones causada por la diabetes empeora con el tiempo?

El daño a los riñones que causa por la diabetes puede empeorar con el tiempo. Sin embargo, usted puede tomar medidas para mantener los riñones sanos y que el daño a los riñones no progrese muy rápido y así evitar o retrasar la falla de los riñones. Se considera que se tiene falla de los riñones cuando los riñones han perdido la mayor parte de su capacidad para funcionar, es decir, tienen menos del 15 por ciento de la función normal de riñones. Sin embargo, la mayoría de las personas con diabetes y la enfermedad de los riñones no tienen falla de los riñones.