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viernes, 30 de julio de 2021

 

DIABETES Y VERANO

El verano supone un cambio en las circunstancias de las personas y  podría decirse que estos cambios hay que tenerlos muy presentes en las personas con diabetes ya  que puede influir en su control metabólico.

El calor propio del verano también provoca deshidratación y de forma derivada genera un incremento de la concentración de glucosa en sangre. Esto es algo que afecta a todas las personas, pero que puede ser especialmente peligroso para las personas de avanzada edad y mas peligroso aún si tienen diabetes.

Sin embargo en los menores y jóvenes, la Federación Española de Diabetes (FEDE), recuerdan que el verano es un factor en sí mismo, porque "aumenta el riesgo de sufrir hipoglucemias", debido al aumento de la actividad física, a los cambios en los horarios de comidas y en las rutinas.

 Las personas con diabetes, tanto de tipo 1 como de tipo 2, sienten el calor más que las personas que no la tienen, estas son algunas de las razones:

  • Ciertas complicaciones de la diabetes, como el daño a los vasos sanguíneos y a los nervios, pueden afectar las glándulas del sudor de modo que el cuerpo no se puede enfriar con la misma eficacia. Eso puede causar agotamiento por calor y golpe de calor, lo cual es una emergencia médica.
  • Las personas con diabetes se deshidratan (pierden demasiada agua de sus cuerpos) más rápidamente. No tomar suficientes líquidos puede elevar el azúcar en la sangre y el nivel alto de azúcar en la sangre puede hacer que una persona orine más, lo cual causa deshidratación. Algunos medicamentos de uso común como los diuréticos (“píldoras para orinar” para tratar la presión arterial alta) también pueden deshidratarlo.
  • Las temperaturas altas pueden cambiar la forma en que su cuerpo usa la insulina. Quizás necesite medirse los niveles de azúcar en la sangre con más frecuencia y ajustar su dosis de insulina y lo que come y bebe.

Además, aún cuando no parezca que afuera hace mucho calor, la combinación de calor y humedad (humedad en el aire) puede ser peligrosa. Cuando el sudor se evapora (se seca) sobre su piel, elimina el calor y lo refresca. Es más difícil mantenerse fresco cuando la humedad es alta porque el sudor no se evapora tan bien.

Sea que esté haciendo ejercicio o simplemente pasando el rato, es buena idea ver cuál es el índice de calor, una medida que combina la temperatura y la humedad. Tome medidas para mantenerse fresco  cuando la temperatura llega a unos 27 ºC a la sombra con, un 40 % o más de humedad. Es importante saber lo siguiente: El índice de calor puede ser hasta 10ºC más alto a plena luz del sol, así que quédese a la sombra cuando haga calor.






En la terapia de la diabetes incluimos dieta, ejercicio y medicamentos

Alimentacion

Al hablar de la alimentación, como ya hemos dicho antes, conviene destacar la importancia de beber mucha agua, ya que el calor y la deshidratación subsiguiente pueden entrañar un riesgo importante. El beber mucho agua también ayuda a prevenir las infecciones de orina, más frecuentes en personas con diabetes en verano, especialmente en mujeres.

A veces los alimentos son muy diferentes a los que se está habituado, pero siempre hay una serie de alimentos que se consumen de manera casi universal a los que podemos agarrarnos en caso de dudas. En muchos países, especialmente en los más desarrollados, el etiquetado con la información nutricional se hace de manera muy pormenorizada, lo que evidentemente ayuda en gran medida al ajuste del tratamiento, más aún en las personas que se ponen la dosis de insulina rápida en función de la cantidad de raciones de hidratos de carbono que se van a consumir. De todos modos, lo más probable es que haya que aumentar el número de determinaciones de glucemia capilar para confirmar que las cosas se están haciendo de forma correcta.



Conviene prevenir la llamada diarrea del viajero, especialmente en países cálidos y menos desarrollados, teniendo especial cuidado con el agua que se bebe, los cubitos de hielo, las ensaladas y frutas (especialmente sin pelar), carnes y pescados poco hechos,… Es prudente llevar el medicamento Loperamida para hacer frente a las diarreas.

 

 

Ejercicio

Muchas personas, al disponer de más tiempo libre y coincidir con mejores circunstancias climatológicas, aprovechan para hacer ejercicio. Lo que en principio es bueno, puede ser peligroso si no se practica de manera controlada. Conviene recordar que lo ideal sería hacer ejercicio de manera habitual, al menos cinco veces por semana. Sin embargo, son muchos los que sólo lo practican en vacaciones o fines de semana, lo que puede conllevar riesgos si no se está en forma.Las  bebidas isotónicas son muy apropiadas para las personas con diabetes que suelen realizar ejercicio físico con asiduidad.

Este tipo de bebidas contiene minerales y agua, además de añadir una concentración de glucosa de 6-7 gramos por 100 ml; siendo adecuadas para las personas con diabetes.

 El consejo del médico es fundamental a este respecto. Algunas actividades típicamente veraniegas, como pasear por la playa, deben hacerse con cuidado, sin olvidar que el ir descalzo entraña peligros de heridas en los pies, por lo que es imprescindible llevar calzado cómodo y tratarse cualquier herida o rozadura en los pies.

 

Medicamentos

 

El verano también es una época típica de viajes, para los  que es indispensable seguir algunas recomendaciones. Por supuesto, es fundamental no olvidarse de la medicación. Si se viaja en avión es recomendable llevar un informe (en inglés si es a un país no hispano-parlante) en el que se especifique que la medicación (sin olvidarse de agujas, lancetas, medidores de glucosa, catéteres, jeringas y pilas para bombas de insulina) tiene que transportarse en cabina. Además de glucagón, tampoco hay que olvidarse de azúcar o glucosport para combatir las hipoglucemias. Las bombas de insulina pueden pitar o no al pasar los controles de los aeropuertos, pero para evitar situaciones desagradables probablemente sea preferible adelantarse con el informe antes de pasar por el arco. Aparte de para el viaje en avión, es conveniente llevar un informe médico por si surgiera cualquier contingencia durante las vacaciones. También hay que informarse sobre qué tipo de asistencia sanitaria existe en el país de destino, los conciertos con España, la posibilidad de realizar algún seguro,… No hay que olvidarse de coger toda la documentación (cartilla de la seguridad social en España, tarjeta sanitaria europea,…). Durante el viaje hay que tener un cuidado especial con la insulina. Existen neveritas que facilitan su transporte. Hay que tener en cuenta que a la insulina le perjudican las altas temperaturas pero también la acción directa del sol. Los pacientes tratados con bomba de insulina deben llevar también insulina convencional y una pauta alternativa de tratamiento por si fallara la bomba durante un viaje.


Cuando se viaje de este  a oeste, cambiando de huso horario, puede ser algo lioso ajustar los horarios, especialmente si se está en tratamiento con insulina. La adaptación es más fácil si se utilizan análogos de insulina rápida y prolongada y aún más con bomba de insulina, pero en cualquier caso el médico debe planificar los cambios.

 

Insulina y su conservación

La insulina que está en uso debe conservarse en un intervalo de 15 y 29 ºC, esto quiere decir que, mientras no se superen estas temperaturas,  no es necesario tener nuestros bolis o viales en la nevera o en un dispositivo frío. En caso de llevarla a la playa o la piscina deberemos tenerla en el lugar más fresco posible y resguardada del sol.

La insulina de reserva, por el contrario, sí que debe conservarse a una temperatura entre 4 y 8 ºC y nunca por debajo de los 2 ºC. Por tanto, tendremos que guardarla en la nevera o en algún contenedor frío, como Carteras Frío, neveritas de viaje…

Insulina de reserva

En cualquier viaje que vayamos a realizar, ya sea playa, montaña, España o el extranjero siempre debemos llevar insulina de reserva.

1º Caso, utilizo bolis de insulina, debo llevar insulina extra por si me ocurre cualquier imprevisto durante mi viaje, por ejemplo que aunque hayamos puesto todos los medios para que no ocurra se nos estropee la insulina, que se rompa algún boli, que se pierda… Para ello lo que debo hacer es llevar el doble de insulina de la que necesitaría normalmente. 

2º Caso utilizo bomba de insulina, debo llevar insulina extra para el propio uso de la bomba de insulina (insulina ultrarrápida) y además debo llevar insulina por si se me estropease la bomba (insulina ultrarrápida e insulina ultralenta). Debemos hacer el cálculo de la insulina que necesito para la bomba y también la que necesitaría si se me rompiese, no sirve llevar 1 boli por si las moscas. Os puedo poner mi ejemplo, me

¿Puedo facturar mi insulina con el equipaje?

Insulina en aviones

Como decíamos antes, la insulina no debe bajar de los 2 grados ya que perdería su acción, por ello, es importante llevar tu insulina en cabina, dentro del equipaje de mano, nunca en bodega. Además, con la facturación correremos el riesgo de pérdida o incluso rotura de los bolis o viales.

En caso de que viajemos en coche, autobús u otro transporte también deberemos llevarla en un sitio que no llegue a extremos de temperatura, en el cual se evite la exposición al sol y que no se pueda perder fácilmente.

Conclusión: para evitar cualquier problema la insulina siempre debe ir con la persona con diabetes o en su defecto con sus padres.

Los controles de aeropuertos son cada vez más estrictos, ¿qué tengo que llevar?

Informe médico para el aeropuerto

Aunque el personal de los aeropuertos ya suele estar bastante bien entrenado no está de más llevar un informe médico en el que dejen constancia del tratamiento que debemos seguir y los fungibles que necesitamos llevar con nosotros.

Deben especificar:

1.      Que somos personas con diabetes.

2.      Que nuestro tratamiento es a base de insulina y que necesitamos para el seguimiento las puntas de los bolis, jeringuillas o fungibles de bomba así como el glucómetro con sus tiras y lancetas. También deben mencionar el glucagón.

3.      Se recomienda además que el texto esté escrito tanto en español como en inglés. 

¿Y cómo transporto el glucagón?

El glucagón viene en una cajita naranja que lo protege de la luz y los golpes. Hay que tener en cuenta que el glucagón puede estar en nevera entre 2 y 8 grados, fuera de la nevera por debajo 25 grados hasta 18 meses dentro del periodo de validez

Siempre llevo mi glucómetro encima, ¿le pasará algo con el calor?

Glucómetro y calor

El glucómetro se ve afectado por el excesivo calor que suele hacer en verano, con lo que  lo deberemos mantener en un lugar fresco y seco. Si se calienta en exceso la pantalla no se encenderá para dar la lectura o se quedará en blanco. Si se diera el caso debemos ponerlo en un sitio más fresco (no en la nevera) y esperar 5 – 10min para que disminuya su temperatura.

Para las personas que llevan bomba de insulina, la piscina puede ser un pequeño quebradero de cabeza, aunque actualmente existen modelos que pueden sumergirse.

En caso de bomba de insulina que no se puede sumergir nos tendremos que desconectar de la bomba antes de meternos en el agua. ¿Qué debo hacer entonces? Porque si me desconecto, no me está entrando insulina en el cuerpo ¿verdad?

Debo mirarme la glucemia antes de meterme en el agua, si necesito corregirme me corregiré e incluso si preveo que voy a estar mucho tiempo en el agua (más de 1h) tal vez debería pincharme algún bolo extra. También debo tener en cuenta si voy a hacer ejercicio mientras me baño. Aun así estas pautas cada persona las debe consultar con su endocrino.

Además para las desconexiones en los fungibles de la bomba de insulina viene un taponcito para cubrir el catéter que queda expuesto tras desconectar la bomba.

Listado de lo que debo llevar en cualquier viaje:

§  Glucómetro, tiras, lancetas, insulina, glucagón y puntas del boli de insulina o jeringuillas.    

§  Fungibles de bomba de insulina (el que esté en tratamiento con ella), pilas para la bomba de insulina

§  Alimentos para remontar hipoglucemias: azúcar, geles, zumos, alimento de absorción lenta…

§  En caso de tratamiento con bomba de insulina llevar a mano apuntados los parámetros para posibles imprevistos (se nos rompa la bomba, nos la cambien, tengamos que hacer el cálculo de insulina ultralenta…).

Consejos para la temporada de calor:

·         Beba mucha agua, aunque no tenga sed, para no deshidratarse.

·         Evite el alcohol y las bebidas con cafeína, como el café y las bebidas energizantes o deportivas, que pueden causar pérdida de agua y elevar sus niveles de azúcar en la sangre.

·         Revísese el azúcar en la sangre antes, durante y después de realizar actividades. Puede que deba cambiar la cantidad de insulina que usa. Hable con su médico si quiere ayuda para ajustar su dosis.

·         Use ropa suelta, ligera y de color claro.

·         Use filtro solar y un sombrero cuando esté afuera. Las quemaduras solares pueden aumentar sus niveles de azúcar en la sangre.

·         No ande descalzo, incluso en la playa o la piscina.

·         Use su aire acondicionado o vaya a un edificio o centro comercial con aire acondicionado para mantenerse fresco. Cuando hace mucho calor, un ventilador de sala no lo refrescará lo suficiente.

 

 




 



 

 

 

 

 

jueves, 29 de julio de 2021

COVID Y DIABETES

 

COVID Y DIABETES




 

Cualquier infección que se presente en una persona con diabetes tiene un riesgo doble: por un lado, puede descompensar la propia diabetes y, por otro, las complicaciones derivadas de esta infección pueden ser más graves. En el caso contagiarse de la COVID-19 sucede lo mismo, pero ¿qué sabemos hasta ahora y qué recomiendan los expertos?

Al igual que sucedió con las anteriores epidemias por coronavirus, en la actual pandemia por la enfermedad de coronavirus 2019 (COVID-19), se ha visto que existe un claro riesgo de descompensación de la diabetes, especialmente tipo 2. Se sabe que el riesgo de contraer la COVID-19 es mayor en las personas con diabetes y que la descompensación de la diabetes que genera en estos pacientes claramente aumenta la gravedad y la mortalidad de la enfermedad. El por qué sucede todo esto no tiene aún una respuesta clara.

Probablemente, el mayor riesgo de contraer la enfermedad se relacione con el sistema inmune menos efectivo que tienen generalmente las personas con diabetes, que les hace más vulnerables a las infecciones.

La razón por la que las complicaciones de la COVID-19 son de mayor gravedad en personas con diabetes todavía es especulativa y fundamentalmente se basa en estudios experimentales

Aureliano Ruiz pertenece a la Federación Española de Diabetes. Él de hecho padece la de tipo 1, la que a priori menos complicaciones presenta. Si yo cojo el COVID y tú lo coges no va a haber mucha diferencia. A mí lo único que se me puede disparar la glucosa'. El problema está en el que está más extendido, el 2, que en España padecen más de cinco millones personas de los que dos ni siquiera lo saben. 'Es gente de mediana edad para arriba que se encuentran con muchas complicaciones. Suelen tener problemas renales, cardiacos... con lo que coger el COVID multiplica los riesgos. De hecho, el 35% de las personas con diabetes de tipo 2 que se infectan de coronavirus fallecen'. La falta de diagnóstico hace para Aureliano 'que seamos el mayor club de España'.

 

Dada esta relación entre COVID-19 y diabetes es importante tener en cuenta guías y recomendaciones prácticas de actuación. En este sentido, el artículo publicado el pasado 23 de abril de 2020 por la revista The Lancet es muy relevante, ya que proporciona guías y recomendaciones avaladas por un amplio panel internacional de expertos en diabetes y endocrinología. Las principales recomendaciones referentes a la gestión de la enfermedad por parte de las propias personas con diabetes son las siguientes:

Aquellas personas con diabetes que no han contraído la enfermedad de la COVID-19 deberían intensificar el control metabólico como prevención primaria. Además, deberían utilizar la telemedicina como sistema de contacto con los profesionales, si es posible. 

También se destaca como una medida fundamental en personas con diabetes que no se han contagiado de la COVID-19 continuar con el mismo tratamiento preestablecido. En el caso de las personas con diabetes tipo 2 que presentan hipertensión o dislipemia asociada, es aún más importante que continúen con el tratamiento antihipertensivo e hipolipemiante que tomaban hasta el momento.

Por último, las personas sin diabetes conocida, pero que tienen factores de riesgo para la diabetes, deberían monitorizar sus niveles de glucemia si contraen la enfermedad de la COVID-19.

Estas recomendaciones, basadas en la experiencia de profesionales expertos, pueden ayudar a reducir el impacto de la COVID-19 en las personas con diabetes. Pero sin duda lo que será determinante es reducir al máximo el riesgo de contagio y para ello es necesario cumplir las medidas de protección que recomiendan las autoridades sanitarias, ya que estas son tan efectivas en las personas con diabetes como en aquellas que no la tienen.

De acuerdo con un informe reciente en la revista Lancet, el riesgo de morir por COVID-19 es un 50% más alto para las personas con diabetes que para aquellos que no sufren de esta enfermedad. Para tener una idea del por qué, los investigadores están analizando el papel que desempeña la glucosa en la sangre.

"Se cree —y esto es muy preliminar— que las personas con niveles descontrolados de azúcar en la sangre pueden ser más susceptibles a los efectos de la COVID-19, en parte por la manera en que el virus entra a nuestras células", comenta la Dra. Emily Nosova, médica becaria en endocrinología en la Facultad de Medicina Icahn en Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York. "Cuando a alguien con diabetes se le diagnostica COVID-19, incluso si tienen síntomas leves y la posibilidad de recuperarse en casa, se han observado patrones irregulares de azúcar en la sangre; ya sea aumentos o descensos drásticos".

Los niveles bajos de glucosa aumentan el riesgo de un trastorno potencialmente mortal conocido como cetoacidosis diabética (CAD), que dificulta controlar la ingesta de líquidos y los niveles de electrolitos, dos factores clave para prevenir la sepsis, una complicación de la COVID-19 que podría ser mortal. Los altos niveles de glucosa también pueden impedir que se liberen glóbulos blancos que combaten infecciones, lo que aumenta aún más el riesgo de contraer una infección.

En el caso de los diabéticos que contraen el coronavirus, "la glucosa en la sangre se debe controlar al igual que todo lo demás", comenta la Dra. Anne Peters, profesora de medicina clínica en la Facultad de Medicina Keck en University of Southern California (USC) y directora de los Clinical Diabetes Programs en la misma institución. "Tienen que asegurar que sus niveles de azúcar en la sangre no sean ni muy altos ni muy bajos. Si son muy bajos, pueden perder el conocimiento; los niveles muy altos pueden provocar que las células del cuerpo que combaten infecciones no funcionen como deben".

 

jueves, 22 de julio de 2021

SISTEMAS DE MONITORIZACIÓN CONTINUA DE GLUCOSA PARA PACIENTES DIABÉTICOS

 

     Los llamados medidores continuos de glucosa (MCG) son dispositivos que miden de manera continua los niveles de glucosa en el líquido intersticial (líquido que hay alrededor de los tejidos). Estos dispositivos permiten medir los niveles de glucosa de forma continua dando lecturas en minutos. Se componen de un sensor que posee un filamento flexible que se inserta debajo de la piel que tiene una duración de hasta 14 días y un transmisor que envia la señal a un dispositivo receptor (monitor). 

 


     Esto permite ahorrar muchos pinchazos a los pacientes, nos dan una visión más completa de cómo son los perfiles de un paciente (por ejemplo podemos apreciar qué sucede por la noche, cuánto y a qué velocidad sube, etc). La mayoría de dispositivos precisan que se calibren durante 2-3 días comparándolo con una glucemia capilar, sin embargo otros vienen calibrados de fábrica, aunque también se recomienda que se realiza alguna determinación con sangre capilar para una calibración correcta.

Hay dos tipos:

     - Sistema de motorización flash: dan una lectura continua en tiempo real y el trazado de las ultimas 8 horas. Para ello el paciente tiene que acercar el receptor al sensor. Una vez insertados en el brazo no precisan calibración. Los últimos modelos también incorporan alarmas. Ejemplo: sensores free style libre.




   - Sistema de motorización continua en tiempo real: dan una lectura directa a un transmisor con trazadas de 24 horas. Se puede visualizar en todo momento en pantalla, algunos de ellos en teléfonos móviles o en la pantalla de una bomba de insulina en el caso de los que se acoplan a las bombas. Permiten alarmas por limite de glucosa alto o bajo. Estos sistemas requieren calibración mediante controles de glucemia capilar. Ejemplo: Sensor Enlite de Medtronic y sensor Dexcom.

 



 

     Todos estos dispositivos han ido aumentando su precisión en los últimos tiempos y cada vez contamos con versiones más precisas.

SITUACIONES CLÍNICAS DONDE LOS SISTEMAS DE MONITORIZACIÓN CONTINUA DE GLUCOSA PRESENTAN ESPECIAL INTERÉS. 

  1. MANEJO DE HIPOGLUCEMIAS
    • Desapercibida. 
    • Nocturna.
  2. AJUSTE TERAPÉUTICO EN PACIENTES QUE NO ALCANZAN LOS OBJETIVOS GLUCÉMICOS.
    • Discrepancias entre cifras en hemoglobina glicada (HbA1c) y glucemia capilar. 
    • Ayuda a la toma de desiciones terapéuticas. 
    • Diabetes pregestacional: en la preparacion de la gestación o durante la misma.
  3. EDUCACIÓN TERAPÉUTICA
    • Impacto de las ingestas adicionales sobre el perfil glucémico. 
    • Práctica de ejercicio físico. 
    • Situaciones intercurrentes.

lunes, 12 de julio de 2021

 DEPORTE Y DIABETES.



La obesidad es un factor de riesgo para la diabetes, así como una complicación de la propia enfermedad con graves consecuencias para los afectados. Según la Fundación para la Diabetes, el 85 por ciento de las personas con diabetes tipo 2 tienen exceso de peso, de manera que controlando el peso se podría reducir el número de diabéticos. En este contexto, el deporte adquiere especial protagonismo tanto para la prevención como para el control de la misma. 

¿Cómo practicar deporte si tengo diabetes? 


Tipos de ejercicios. Se aconsejan actividades aeróbicas moderadas para mejorar la fuerza y el tono muscular como, por ejemplo, andar, jogging, montar en bicicleta y nadar. Se recomienda un ejercicio moderado intenso durante al menos 150 minutos a la semana, no hay un límite máximo, pero sí se establecen mínimos en aquellos que tienen complicaciones como el pie diabético que, por sus características especiales, no deben realizar deportes que supongan sobrecargas o riesgos para su patología.


Frecuencia. Lo ideal es tener una rutina diaria adaptada a la situación de cada uno. Se deben dedicar 30 minutos, entre tres o cinco días a la semana.


Regularidad. Aparte de la constancia, es muy importante hacer deporte a la misma hora y con la misma intensidad para controlar las ingestas previas y el consumo de glucosa durante el ejercicio, minimizando así los riesgos de hipoglucemias. Si la actividad es prolongada puede que necesiten suplementos alimenticios durante el mismo.Se debe medir la glucosa antes y después de empezar.


Alimentación. Como es lógico, el control de la glucosa es un factor básico a la hora de practicar deporte en estos casos. “Los carbohidratos complejos son una buena elección antes y después de realizar una actividad física, así como llevar algún snack para prevenir o tratar la hipoglucemia, también conviene tomar frutas cítricas y plátanos porque contienen electrolitos que ayudan a mantener la función muscular. Se aconseja la ingesta de hidratos de carbono antes de empezar si los niveles de glucosa en sangre capilar son menores de 100 mg/dl, aunque la cantidad variará en función de la sensibilidad individual de cada paciente.


Bebidas. Lo realmente importante es asegurar una adecuada ingesta de líquidos y, si es posible, tomar los electrolitos que se pierden por el sudor. Para ello, las bebidas isotónicas son las más idóneas, pero teniendo en cuenta que muchas de ellas llevan azúcar, lo que puede ser bueno o no en función de los niveles de glucosa presentes.


Ropa y calzado. Es aconsejable elegir unas zapatillas con buenas suelas para proteger los pies y llevar ropa que no cause rozaduras o abrasión en la piel. Después de hacer deporte, insta a revisar los pies para localizar posibles rozaduras o ampollas.


¿Por qué practicar deporte si tengo diabetes?


Según la Fundación Española del corazón (FEC), el ejercicio físico forma parte del tratamiento de la diabetes, así como tiene un papel importante en la prevención de la enfermedad y las comorbilidades asociadas. Además, la entidad señala los siguientes beneficios específicos para los diabéticos:

1. Aumenta la utilización de glucosa por el músculo.  

2. Mejora la sensibilidad a la insulina.

3.    Reduce las necesidades diarias de insulina o disminuye las dosis de antidiabéticos orales.

4.    Controla el peso y evita la obesidad.

5.    Mantiene la tensión arterial y los niveles de colesterol.

6.    Evita la ansiedad, la depresión y el estrés.

7.    Reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares.