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martes, 30 de noviembre de 2021

BENEFICIOS DE LOS FRUTOS SECOS EN LA DIABETES

 

Beneficios de los frutos secos en personas con diabetes

Frutos secos para diabéticos tipo 2 - DIABETICOS CONTROLADOS

Los frutos secos son un complemento idóneo en nuestra dieta. Se caracterizan por tener bajo contenido en agua y un alto porcentaje en grasas saludables, mono y poliinsaturadas.

Los frutos secos pueden ser de gran ayuda a la hora de gestionar nuestra diabetes

Según un estudio del doctor Cyril Kendall, de la Universidad de Toronto, afirma que el consumo de frutos secos en las personas con diabetes causa un efecto protector en la resistencia de la insulina. Un consumo diario de unos  57 grs. mejora el control glucémico y el nivel de lípidos en sangre de las personas con diabetes del tipo 2.

Y según el profesor Jordi Salas de la Universidad de Tarragona, afirma que:

“El consumo de frutos secos tiene un efecto beneficioso en la salud cardiovascular, un efecto atribuible a su composición nutricional única con altos niveles de ácidos grasos monoinsaturados, fibra, minerales y vitaminas”

Los frutos secos más recomendables para personas con diabetes son :

·         Los pistachos ayudan a controlar la glucosa en sangre después de las comidas, disminuye la resistencia a la insulina y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

·         Las nueces sirven de prevención a las personas propensas a padecer diabetes y es rica el Omega 3 y acido alfa-linolénico.

·         Las almendras son capaces de controlar el nivel de azúcar en la sangre, reduce la sensación de hambre y ayuda a controlar el peso.

·         Las pipas de girasol son altamente recomendable para los deportistas por mejorar el control de la glucemia en personas con diabetes.

·         Las avellanas mantienen los huesos fuertes gracias a las grandes cantidades de minerales como potasio, magnesio y calcio.

 Frutos secos para reducir y combatir la diabetes - tipo de diabetes

Estos alimentos suponen un gran aporte de nutrientes y minerales imprescindibles  reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, pero  a pesar de los beneficios, no se debe abusar de su consumo ya que puede acabar siendo perjudiciales, por el consumo innecesario de calorías y el riesgo de crear intolerancias y alergias.

 

sábado, 27 de noviembre de 2021

LA DIABETES TIPO II SE PUEDE PREVENIR

 3 claves para optimizar el control de la diabetes tipo 2: actuación precoz,  tratamiento intensificado y controles periódicos

 

La diabetes tipo 2 supone un 90% de los casos en España, y es prevenible

La importancia de la educación diabetológica para prevenir la diabetes

Los informes de la OMS y de la Federación Internacional de la Diabetes revelan un aumento notable en la última década del número de personas que padecen diabetes en todo el mundo.

Uno de cada once adultos a nivel mundial sufre diabetes, y el 50% de ellos desconoce padecer la enfermedad. Las cifras alcanzaban los 463 millones de diabéticos en todo el mundo en 2019 y las previsiones apuntan a un aumento.

La mala alimentación y el sedentarismo son factores externos causantes, en términos generales, de muchos casos de diabetes. “El aumento de casos va de la mano del incremento de la obesidad […] La diabetes no deja de ser una enfermedad muy compleja cuyo tratamiento no se reduce únicamente a la toma de pastillas o la inyección de insulina, sino que puede afectar a todo el organismo y, por tanto, su mejor abordaje es un buen estilo de vida

 “El paciente debe tomar conciencia de cómo cuidar su cuerpo y cómo realizar el seguimiento de la enfermedad. Es por ello que la educación diabetológica impartida por profesionales expertos es un requisito cada vez más imperioso para frenar el avance de casos”, señala.

“La diabetes no es un sprint, es una maratón”, haciendo hincapié en la importancia de educar en los buenos hábitos repetitivos para alcanzar metas más lejanas en el tiempo y, por tanto, más duraderas.

Además de educadores, siempre es oportuna la implicación en el tratamiento de otros profesionales como psicólogos -se trata de una enfermedad que afecta al día a día del paciente-, nutricionistas, expertos en actividad física -para acertar en la prescripción del ejercicio adecuado para cada paciente-, e, incluso, podólogos en relación al “pie diabético”, una de las enfermedades más invalidantes que puede producir la diabetes.

¿Cuál es la relación entre el Covid-19 y la diabetes?

En el contexto de la pandemia del Covid19, se está estudiando la posible implicación del propio virus sobre las células que producen la insulina, como una forma inmediata de aparición de diabetes, por el daño directo celular que el virus provoca.

El proyecto, liderado por el King’s College School en Londres, recoge datos a nivel mundial de pacientes con Covid-19 que han desarrollado diabetes por primera vez durante la infección, aunque, por el momento, “debemos esperar los resultados definitivos de los datos.

Además, cuando un paciente con diabetes es infectado por el Covid-19 tiene un mayor riesgo de sufrir una evolución peor que alguien sin diabetes, ya que tanto la diabetes como el Covid-19 actúan sobre mecanismos que se retroalimentan unos a otros. Por tanto, existe una mayor probabilidad de ingreso en la UCI, de necesidad de ventilación mecánica e, incluso, de fallecimiento.

 

Prevenir la diabetes tipo 2

Medidas para una vida más saludable

Ilustración de una pareja bailando, una mujer nadando, una balanza, un diario y verduras.

Las personas con diabetes tienen un problema con el azúcar en la sangre. Sus niveles de azúcar, o de glucosa, en la sangre pueden subir demasiado. Tener niveles altos de azúcar en la sangre puede causar muchos problemas. La diabetes aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, ceguera, amputaciones y otros problemas graves. Pero el tipo de diabetes más común, llamada diabetes tipo 2, se puede prevenir o retrasar si usted sabe qué medidas tomar.

Las investigaciones muestran que usted puede reducir en gran medida el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y prediabetes si lleva una dieta saludable, realiza suficiente actividad física y pierde el exceso de peso.

La diabetes tipo 2 surge debido a problemas relacionados con una hormona llamada insulina. Cuando nuestros organismos digieren los alimentos que comemos, estos se descomponen y convierten en glucosa y otras moléculas, que luego viajan a través del torrente sanguíneo. La insulina le indica a las células que dejen entrar la glucosa para usarla como fuente de energía. Cuando una persona tiene diabetes tipo 2, puede ocurrir que las células del cuerpo tengan dificultad para usar la insulina o que el organismo no esté produciendo suficiente insulina. Como consecuencia, la glucosa se puede acumular en la sangre hasta llegar a niveles dañinos.

La diabetes tipo 2 es más frecuente en personas de mediana edad o mayores, pero los jóvenes también pueden desarrollar la enfermedad. "Antes de mediados/fines de la década del noventa, casi nunca se veían casos de diabetes tipo 2 en los jóvenes. Pero ahora, la diabetes tipo 2 se está tornando más común en los jóvenes, junto con tasas cada vez más altas de obesidad infantil.

Algunos factores que aumentan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 no pueden controlarse. Tener un familiar inmediato con diabetes aumenta el riesgo. La diabetes tipo 2 también es más común en algunas razas o etnias, incluidos los afroamericanos, los nativos de Alaska, los nativos americanos, los asiáticos americanos, los isleños del Pacífico y los hispanos/latinos.

Las personas con sobrepeso u obesidad, o que realizan poca actividad física, también tienen más probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2. Pero estos son factores de riesgo que usted puede cambiar y, al hacerlo, podrá reducir en gran medida su riesgo de diabetes.

Para entender cómo la pérdida de peso podría afectar el riesgo de desarrollar diabetes, los NIH lanzaron un estudio a inicios de la década del noventa llamado Programa de Prevención de la Diabetes. Los médicos ya sabían que tener sobrepeso u obesidad era un factor de riesgo para la diabetes, pero no sabían si perder peso reduciría ese riesgo.

Participaron en el estudio más de 3.000 personas con sobrepeso y prediabetes, que fueron asignadas al azar a diferentes grupos.

Un grupo se reunía de manera periódica con el personal del estudio para abordar temas sobre conductas más saludables, como ingerir menos calorías y hacer más ejercicio; se plantearon el objetivo de perder al menos un 7% del peso corporal y realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana. Otro grupo recibió metformina, un medicamento que se utiliza con frecuencia para tratar la diabetes tipo 2, junto con la recomendación estándar sobre dieta y ejercicio. Un grupo de control recibió la recomendación estándar y una píldora placebo inactiva, que no tenía los efectos de ningún medicamento.

Luego de un promedio de 3 años, los investigadores descubrieron que el riesgo de diabetes había bajado un 58% en el grupo al que se alentó a hacer cambios para un estilo de vida saludable. Aproximadamente el 38% de las personas en ese grupo había alcanzado y mantenido el objetivo de pérdida de peso y el 58%, sus objetivos en cuanto a la actividad física. El grupo que tomó metformina también era menos propenso a desarrollar diabetes; su riesgo cayó un 31% en comparación con el grupo de control.

En un estudio de seguimiento, tanto los cambios en el estilo de vida como la metformina continuaron reduciendo el riesgo de desarrollar diabetes, si bien los efectos declinaron. Luego de 10 años, las personas que continuaron con los cambios en el estilo de vida retrasaron la aparición de la diabetes en aproximadamente 4 años en comparación con el grupo de control. Las personas que continuaron tomando metformina retrasaron la diabetes en aproximadamente 2 años.

La metformina ha sido aprobada y viene siendo usada desde hace mucho tiempo para tratar la diabetes tipo 2. Sin embargo, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) no ha aprobado el uso del medicamento para prevenir la diabetes tipo 2. Las investigaciones realizadas sugieren que los efectos preventivos del medicamentos podrían ser más efectivos en las personas más jóvenes y con más sobrepeso. En el caso de las personas mayores, los cambios en el estilo de vida fueron particularmente útiles; bajaron el riesgo de diabetes en un 71%.

Tal como mostró el Programa de Prevención de la Diabetes, la dieta y el ejercicio pueden reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Usted tiene más probabilidad de adelgazar"si puede encontrar una actividad física que disfrute y que pueda realizar todos los días."

Para adelgazar, debe quemar más calorías de las que ingiere. Los participantes del Programa de Prevención de la Diabetes llevaron una dieta baja en grasas y baja en calorías. Los expertos ahora reconocen que las diferentes personas pueden necesitar dietas diferentes. "Si ingiere muchas grasas, eso es lo que debe reducir. Si ingiere muchos dulces, entonces eso es lo que debe reducir. "Usted debe individualizarlo".

Los expertos recomiendan que las personas con riesgo de diabetes tipo 2 hagan ejercicio de intensidad moderada durante 150 minutos por semana. Esto es 30 minutos, 5 veces a la semana.