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martes, 31 de marzo de 2015

PERROS ALERTAN DE HIPOGLUCEMIAS


El perro de asistencia ha sufrido una importante evolución desde los primeros perros guía de mediados del siglo, hasta lo que hoy en día se considera un perro de asistencia , un concepto cada vez mas global y complejo en el que se conjugan elementos emocionales y ayudas técnicas muy variadas para personas con necesidades especiales.
Una ayuda basada en la utilización ha ido transformándose en algo mas amplio que engloba tanto aspectos tradicionales como la detección de obstáculos y tráfico por parte del perro guía, como diversas tareas como una ayuda técnica a personas con discapacidad física o auditiva, o lo que hoy en día son los perros de asistencia para niños con autismo que combinan elementos de seguridad para el usuario con muchos aspectos relacionados con la terapia asistida con animales.
Este mundo del perro de asistencia en constante evolución tenia que dar solución a un problema importante para personas con DIABETES, como es la hipoglucemia.
 
El termino hipoglucemia hace referencia a una concentración baja de glucosa en sangre.

Se suele llamar shock insulínico, por la frecuencia con que se presenta en pacientes con DIABETES en tratamiento con insulina y suele ir acompañado con perdida del conocimiento, llegados unos niveles resulta especialmente peligroso para la vida con posibilidades de entrar en coma e incluso morir si no se restablecen los valores, esta circunstancia de forma continuada puede afectar el desarrollo cerebral del niño.

En términos generales, la hipoglucemia es el resultado de 2 factores:
  • Un exceso de insulina en el cuerpo.
  • Una respuesta fisiológica correctiva imperfecta, generalmente, el glucagon y la adrenalina.
Cuando el cuerpo produce glucagón y la adrenalina, logra corregir cualquier exceso de insulina (que haga bajar demasiado los niveles glucémicos) y logra avisarnos que no hay suficiente glucosa circulando para permitir la función normal del cuerpo. Pero el proceso de corrección es imperfecto o ausente en la mayoría de las personas con Diabetes Melitus
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Si se ingiere una dosis de insulina demasiado grande para la alimentación ingerida, puede haber un episodio de hipoglucemia. Si la cantidad de actividad física es mayor a la prevista, la cantidad de insulina presente en el cuerpo puede resultar excesiva, lo cual podría iniciar un episodio de hipoglucemia.
También se puede dar un episodio de hipoglucemia si el diabético toma la insulina y luego no come en las siguientes horas.

Actualmente ,la manera más fiable de saber si se tendrá un episodio de hipoglucemia es utilizando el medidor casero de glucosa , el cual en muchas ocasiones no previene del mismo por dos motivos principales: Bajadas repentinas de azúcar en lapsos inferiores a 3 o 4 horas y durante la noche cuando se relajan las medidas de control.
Es especialmente por la noche cuando los padres se preocupan mas profundamente por la salud de sus hijos ya que no resulta igualmente factible la medición de los niveles glucémicos con la misma eficacia que de día, so pena de afectar gravemente el sueño de toda a familia, resultando una gran fuente de estres para todos .
 

jueves, 26 de febrero de 2015

DIABETES Y RIESGO CARDIOVASCULAR

               
La DM es una enfermedad crónica que afecta a un gran número de personas y constituye un importante problema de salud en el mundo.
La DM con frecuencia se asocia a otros factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial, hipercolesterolemia, tabaco y obesidad.
Cuando coexisten dos o más de estos factores el riesgo se potencia. La enfermedad cardiovascular no sólo se presenta con mayor frecuencia en la población diabética, sino que su aparición es más precoz, de evolución más rápida y de mayor severidad que en las personas sin diabetes.

Las principales complicaciones a largo plazo de la DM son:
  1. Arterioclerosis.
  2. Cardiopatía isquémica.
  3. Accidentes cerebrovasculares.

Siendo el riesgo de muerte 2-3 veces superior que en las personas no diabéticas, el 75-80 por ciento de las personas diabéticas adultas mueren a consecuencia de enfermedades cardiovasculares.
Se ha demostrado que el control estricto de las cifras de TA en los sujetos diabéticos (con HTA), mejora sustancialmente el pronostico, curiosamente se ha puesto de manifiesto como un control estricto de la TA ofrece más beneficios en términos de reducción de morbimortalidad, que un control metabólico estricto, tan difícil de conseguir en la DM tipo 2.

Respecto al control y manejo de los factores de riesgo cardiovascular en la DM podemos resumirlos en:
  1. Recomendar firmemente el hábito tabáquico en los sujetos fumadores. El tabaco es uno
  2. de los factores de riesgo cardiovascular más importante para la progresión de las complicaciones de la DM.
  3. Recomendar la practica de ejercicio físico regular, por ejempol caminar 1 hora 3-4 dias a la
  4. semana.
  5. Dieta adecuada y reducir peso.
  6. Mantener la TA en 130/80 mm/Hg o menos ( mantener la TA bajo control debe ser una prioridad).

viernes, 30 de enero de 2015

FABRICAN CELULAS QUE PRODUCEN INSULINA Y CURAN DIABETES TIPO I EN RATONES

Aunque en animales, el estudio es el primero que, a partir de células de la piel humana adultas, genera este tipo de células y abre la puerta a una curación de estos pacientes

A partir de células de piel humana, un equipo investigadores de la Universidad de Iowa (EE.UU.) ha creado células productoras de insulina humanas que logran el control de la glucosa en ratones diabéticos. Los hallazgos podrían representar un primer paso hacia el desarrollo de una terapia de reemplazo celular específica para las personas con diabetes tipo 1. Según explica a ABC Nicholas Zavazava, autor del trabajo que se publica en PLoS One, «es la primera vez que las células productoras de insulina se producen a partir de células de la piel que habían sido convertidas en células madre pluripotentes inducidas». Hasta ahora, reconoce, las células productoras de insulina se han producido a partir de células madre embrionarias humanas, pero la «ventaja de nuestro enfoque es que se podría hacer a partir de las propias células de los pacientes». Así, Zavazava comenta que el propio paciente diabético podría proporcionar células de su piel para la fabricación de sus propias células beta. Por lo tanto, añade, «no sería necesario inmunosupresión (terapia para evitar el rechazo)».

Los expertos reconocen que aunque las células no eran tan eficaces como las células pancreáticas en el control de los niveles de azúcar en la sangre, los resultados son un «primer paso alentador» hacia el objetivo de fabricar células productoras de insulina eficaces que se puede utilizar potencialmente para curar la diabetes tipo 1. De hecho, afirma, hablamos de un «primer paso» porque «hemos mejorado significativamente nuestro protocolo» y ahora «es mucho mejor que el que está publicado en al artículo y ya estamos preparando otro más actualizado».

Fuente alternativa de insulina

La diabetes tipo 1 se produce debido a que las células productoras de insulina –células beta-, localizadas en el páncreas, son incapaces de cumplir con su proceso, o lo hacen de forma ineficiente. Y la insulina es fundamental para que los órganos absorban el azúcar necesaria para que produzcan energía. Ello obliga a los pacientes a depender del tratamiento con insulina de por vida. Hasta ahora muchos investigadores han tratado de obtener células para suplir esta carencia, pero los resultados no han sido buenos.

El equipo de Zavazava es uno de los que trabaja con el objetivo de crear una fuente alternativa de células pancreáticas productoras de insulina que pueden trasplantarse en pacientes con diabetes tipo 1. Hace un año un grupo del Instituto Gladstone (EE.UU.), lo logró, pero empleado células madre embrionarias. Ahora, este equipo es el primero en utilizar células iPS humanas para fabricar las células productoras de insulina. Según señala Zavazava, la generación de estas células a partir de células del propio paciente, además de eliminar la espera de un donante y la necesidad de tomar medicamentos inmunosupresores, evita los problemas éticos que algunas personas tienen con el uso de células madre embrionarias.

En este trabajo en concreto, las células productoras de insulina se situaron bajo la cápsula renal -una capa de membrana delgada que rodea el riñón- donde se desarrollaron en una estructura parecida a un órgano con su propio suministro de sangre. Este nuevo «organoide» era capaz de producir y secretar insulina para corregir paulatinamente los niveles de azúcar en la sangre en los ratones diabéticos durante un período de varios meses. Al cabo de un tiempo, los ratones se convirtieron en normoglucémicos, es decir, sus niveles de glucosa se mantenían constantes. O en otras palabras, «los animales se curaron», reconoce el investigador a este periódico.

Sin riesgo de cáncer

Y otra de las ventajas es que los investigadores, al ir gradualmente fabricando las células, fuero capaces de seleccionar y utilizar solo aquellas células que se desarrollarían en células pancreáticas. Esto significa, afirma Zavazava, que eran capaces de eliminar las células muy inmaduras (no diferenciadas) que podrían formar tumores a largo. En el estudio, ninguno de los ratones desarrollaron tumores de las células trasplantadas.

¿Qué se necesitaría para que estas células están disponibles en la clínica? Zavazava cree que hay que avanzar en la capacidad de cultivar las células en un «biorreactor» para que puedan estar disponibles en cantidades «mucho mayores» que las actuales. El otro punto, añade, es que las células iPS actuales están fabricadas con «lentivirus» que consiguen integrarse en el genoma humano, así que «necesitamos un método de transferencia génica más seguro».


miércoles, 31 de diciembre de 2014

COMPLICACIONES AGUDAS DE LA DIABETES


Es muy importante que el diabético tenga una vida regular, administrándose la insulina y haciendo las comidas siempre a la misma hora del día ( la insulina y las comida pueden retrasarse una hora como máximo).
Durante las vacaciones el cambio de horario podrá ser más importante, pero siempre se llevara a cabo de manera paulatina en varios días. Una vez establecido sera mantenido de forma regular.


COMPLICACIONES AGUDAS:

1) Hipoglucemia: La hipoglucemia es una de las situaciones que con mayor frecuencia se presenta en el tratamiento de la DM. Es el descenso de la glucemia por debajo de 50 mg/dl, aunque a veces puede aparecer síntomas de hipoglucemia con niveles más altos por bajada brusca de la misma. La hipoglucemia nocturna puede pasar inadvertida, se sospecha si el paciente sufre pesadillas, inquietud, sudoración nocturna y cefalea matinal. 

Las causas más frecuentes están:
  • Exceso de insulina o hipoglucemiantes orales.
  • Retraso en la ingesta de alimentos o consumo inadecuado.
  • Ejercicio intenso o prolongado
  • Consumo de alcohol.

Sintomatología:
En las primeras fases, se notara una sensación de hambre, intranquilidad, sudoración fría, palpitaciones. Se solucionará tomando alimentos azucarados.

Si aparece confusión, alteración del nivel de conducta motora y perdida de conocimiento que impida que el paciente pueda autotratarse, precisará la ayuda de otra persona. La hipoglucemia grave se ha de tratar aunque se dude del diagnóstico.


2) Cetoacidosis:
Es una complicación metabólica aguda típica de la DM1, aunque también podemos encontrarla en la DM2 en situaciones de estrés.
Los síntomas y signos de la cetoacidosis son fáciles de reconocer, se caracteriza por:

  • Hiperglucemia (niveles superiores a 300 mg/dl).
  • Cuerpos cetónicos elevados en plasma.
  • Acidosis metabólica (PH > 7.3)
  • Glucosuria y cetonuria.

Generalmente los cuadros aparecen y se intensifican en menos de 24 horas, y suelen relacionarse con algún factor predisponente como la deshidratación.

Síntomas y signos:

  • Piel seca.
  • Caída de la TA.
  • Aumento de la FC. 
  • Respiración taquipneica.
  • Dolor abdominal.
  • Nauseas y vomitos.
  • Ansiedad.
  • Hipo.

domingo, 30 de noviembre de 2014

LA CANELA REDUCE EL AZUCAR EN SANGRE

La canela reduce el azúcar en sangre












Según un estudio reciente la canela podría ser una solución beneficiosa y natural en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Al parecer la ingesta de la canela consigue una reducción del azúcar en la sangre y además mejora los niveles de colesterol en pacientes con diabetes tipo 2. Los resultados han sido publicados recientemente en la revista Annals of Family Medicine y muestran que los pacientes con diabetes tipo 2 mejoraron sus niveles de colesterol y glucosa en sangre cuando tomaron la canela en forma de píldora.

Los investigadores han sacado estas conclusiones tras la puesta en marcha de 10 ensayos que incluyeron a casi 600 pacientes con diabetes tipo 2.Los estudios analizaron a los pacientes que tomaron la canela en dosis de 120 miligramos a 6 gramos al día durante 18 semanas y pacientes que no tomaron la canela. Los participantes en estos estudios tenían que tomar el suplemento de la canela antes, durante y después de las comidas. 

Los autores del estudio llegaron a la conclusión de que los pacientes con diabetes tipo 2 que tomaron la canela tuvieron mejores niveles de azúcar en sangre en ayunas en comparación con los pacientes que no tomaron la canela. A su vez se encontró que la especia de cocina también redujo el colesterol “malo” y los triglicéridos e hizo aumentar el colesterol “bueno”.


Los participantes en todos los ensayos tanto si tomaron los suplementos de la canela como si no, además tomaron de su medicamento para la diabetes tipo 2. Los médicos responsables de la investigación insistieron en la necesidad de realizar más investigaciones para determinar si existe una relación causa efecto válido entre la canela y un mejor control de la diabetes. De hecho dichos facultativos aseguran que la canela no va a reemplazar los medicamentos para la diabetes. De tal manera que si quiere buscar un aliado en la canela, consulte siempre con su médico.

jueves, 30 de octubre de 2014

TECNICA DE LA INYECCIÓN DE INSULINA


 Los pasos a seguir para la inyección de insulina son:

  1. Lavarse las manos con jabón.
  2. Limpiar con alcohol la zona de inyección.
  3. Coger la jeringa como un boligrafo en una mano y con la otra se coge hacia arriba un pliegue de la piel.
  4. La inclinación de la aguja debe ser de 45º-90º. La insulina debe quedar debajo de la grasa sin llegar al musculo. Si hay mucha grasa la aguja se debe pinchar vertical (90º) pero si hay poca grasa se pincha inclinada (45º).
  5. Después se empuja hasta el final para inyectar la insulina.
  6. Sacar despacio la aguja y colocar el algodón sobre la zona de inyección. El hecho de que salga alguna gotita de sangre al sacar la aguja, carece de importancia.
Con una buena técnica es raro que aparezcan anomalías bultos,dolor,enrojecimiento...etc) en el sitio de la inyección.

ZONAS DE INYECCIÓN
  1. La zona anterior y lateral de los muslos.
  2. La zona externa superior de las nalgas.
  3. El abdomen, 2,5 cm por debajo del ombligo y hacia arriba hasta 2-3 cm por debajo del reborde de las costillas.
  4. En la espalda justo por encima de la cintura y sobre las escapulas.
  5. En la zona externa superior de los brazos.

IMPORTANTE

Hay que cambiar diariamente el punto de inyección pero no la zona, puesto que la absorción desde muslos, brazos, nalgas o abdomen es distinta. En general la absorción es más rápida en la zona del abdomen.


lunes, 29 de septiembre de 2014

RELACION EDULCORANTES ARTIFICIALES CON DIABETES Y OBESIDAD

El trabajo, publicado en 'Nature', relaciona estos aditivos con cambios en la flora intestinal
Las conclusiones más concluyentes se han obtenido de experimentos con ratones



Los edulcorantes artificiales que se emplean frecuentemente como sustitutos del azúcar acompañando al café, en refrescos y alimentos preparados quizás no sean el aliado que aparentan ser contra la obesidad, el sobrepeso y sus trastornos metabólicos asociados como la diabetes. Un estudio de investigadores del Weizmann Institute of Science (Israel) sostiene que el consumo de estos aditivos provoca, al menos en algunas personas, intolerancia a la glucosa, una fase previa a la diabetes en la que hay una mayor concentración de azúcar en la sangre, y alteraciones metabólicas relacionadas con la obesidad; es decir, el efecto contrario al que pretenden conseguir. 

El trabajo, que publica la revista Nature, explica esta paradoja apoyándose fundamentalmente en los cambios que estas sustancias –se han analizado tres, la sacarina, la sucralosa y el aspartamo- provocan en la flora intestinal de ratones y que derivan en alteraciones tanto de la composición como de la función de las bacterias del sistema digestivo. 

Como consecuencia de ello, los autores del estudio, Eran Elinav, del departamento de inmunología del centro de investigación israelí, y Eran Segal, del departamento de computación, sostienen que la expansión del uso de los edulcorantes artificiales en bebidas y alimentos se puede considerar, entre otros motivos, como una de las causas de la epidemia de diabetes y obesidad que se extiende por el mundo. Casi un tercio de la población padece sobrepeso. 

Otros especialistas son mucho menos contundentes y matizan seriamente las conclusiones a las que ha llegado el grupo israelí. Es el caso de Miguel Ángel Rubio, secretario de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, quien destaca que la mayoría de los estudios realizados hasta el momento no han encontrado problemas para la salud por el consumo de edulcorantes en las dosis habituales. El matiz es importante, ya que, añade, en el artículo que publicaNature se ha administrado la cantidad máxima permitida por las autoridades sanitarias estadounidenses (FDA), 5 miligramos por kilo de sacarina. “Esto supondría 350 miligramos en una persona de 70 kilos, lo que supone una dosis exagerada, nadie consume estas cantidades”, comenta. Además, censura que la mayoría de las conclusiones se han extraído de las pruebas hechas en ratones cuando, debido a las diferencias entre ambas especies, no son resultados que se puedan trasladar directamente a humanos.

Alberto Fernández, endocrino del hospital de Móstoles, es de la misma opinión: "Es prematuro extrapolar estos resultados a humanos, la flora de los ratones es distinta a la nuestra". Además, insiste en los estudios con cientos de miles de personas que avalan que "el consumo de edulcorantes es seguro". Es cierto que el grueso de los estudios se ha practicado en ratones, aunque no exclusivamente. Los investigadores administraron a los roedores dosis de los tres edulcorantes más frecuentes: sacarina, sucralosa y aspartamo, y advirtieron en estos animales alteraciones metabólicas que se tradujeron en un aumento de sus niveles de glucosa en la sangre. Las tasas eran superiores, incluso, que las registradas entre los que habían tomado azúcar en lugar de sus sustitutivos.

Como los cambios en la dieta se asocian a alteraciones en la flora intestinal, los científicos centraron el foco en los posibles cambios provocados por los aditivos en las bacterias del sistema digestivo.

Implantaron bacterias intestinales de ratones que habían consumido sacarina –mediante un trasplante de heces- a aquellos que no habían probado nunca los edulcorantes artificiales y advirtieron que sufrían los mismos efectos perjudiciales, es decir, más glucosa en la sangre (prediabetes). Para los investigadores, esta fue la prueba de que el consumo de edulcorantes provoca cambios en la flora intestinal que, a su vez, derivan en alteraciones metabólicas vinculadas a la diabetes.

Al analizar al detalle la composición de la flora microbiana de los ratones consumidores de edulcorantes sintéticos, los investigadores observaron “profundos cambios en la población de bacterias, pero también nuevas funciones, algunas de ellas relacionadas con una mayor propensión a la obesidad y la diabetes”, lo que reforzó su tesis.

¿Y en humanos? Los investigadores defienden que se dan los mismos efectos que en ratones apoyándose en dos argumentos. En un estudio con 400 personas advirtieron que quienes decían consumir edulcorantes presentaban poblaciones bacterianas distintas y más propensión a tener niveles elevados de azúcar en sangre respecto a quienes no tomaban estos aditivos. Además, realizaron un pequeño ensayo con cinco hombres y dos mujeres que no consumen habitualmente estas sustancias. Durante una semana se les administró sacarina (de nuevo la cantidad máxima permitida por la ley estadounidense dividida en tres tomas diarias). Cuatro de ellos mostraron, solo cuatro días después, síntomas del síndrome prediabético, pero en los otros tres los valores de azúcar en la sangre se mantuvieron normales. Para los investigadores, esta diferencia responde a que la flora intestinal entre los humanos no es homogénea y en algunos casos reacciona ante los edulcorantes con una especie de respuesta inmune que se traduce en alteraciones en el metabolismo del azúcar.

Miguel Ángel Rubio, de la unidad de nutrición del hospital Carlos III de Madrid, destaca el hecho de que el ensayo en humanos sea muy limitado (solo siete personas) y no arroje resultados tan concluyentes como en ratones: “no se pueden sacar conclusiones de este trabajo de los efectos en humanos”, insiste.

Los autores del trabajo, sin embargo, destacan cómo el incremento del consumo de los edulcorantes es paralelo al aumento “dramático” de las epidemias mundiales de obesidad y diabetes. “Nuestros hallazgos sugieren que estas sustancias podrían haber contribuido a aumentar la epidemia que trataban de combatir”, concluyen.