Subscribe:

domingo, 18 de diciembre de 2022

 PRODUCTOS SIN AZÚCARES AÑADIDOS.

A la hora de seleccionar nuestros productos, para la cesta de la

compra, tenemos que tener cuidados con los

etiquetados.Especialmente los pacientes diabéticos.Esta es una

alerta de la OCU.

El azúcar añadido puede aparecer en el etiquetado nutricional bajo

muy distintos nombres en función de cómo se haya producido. Y

aunque el resultado es el mismo, estos jarabes, siropes y demás

compuestos con nombres difíciles de desentrañar para el

consumidor se multiplican en los productos ultraprocesados. Tal es

el caso de la fructosa y sus derivados: aunque por su nombre

puede parecer un azúcar natural e intrínseco, y generalmente

saludable como el de la fruta entera, en realidad se trata de uno de

los peores aditivos que podemos consumir.

La fructosa es barata de producir, y se ha convertido desde hace

décadas en un ingrediente predominante en la denominada 'dieta

occidental'. Es uno de los factores que relacionan el consumo de

bebidas azucaradas con la epidemia de enfermedades metabólicas

y obesidad que azota al mundo industrializado. Sin embargo, más

allá de la ganancia de peso y el riesgo de diabetes, este azúcar

añadido está aumentando la incidencia de la enfermedad

de hígado graso no alcohólico.

Además, los investigadores explican que el consumo de fructosa

también puede desencadenar un aumento en los niveles de

colesterol y grasa abdominal, aumentando el riesgo de trastornos

cardíacos. Teniendo en consideración todos estos aspectos, la

denuncia de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

es especialmente grave: hay productos anunciándose como 'sin

azúcar' o 'sin azúcar añadido' que sí incluyen fructosa, engañando

al comprador y poniendo en peligro su salud.

"En OCU Salud recogemos el caso de un jengibre deshidratado

envasado que se anuncia como un producto 'sin azúcar'... cuando

no es así", denuncian desde la Organización. "Pretender que un

producto que lleva un 10% de fructosa añadida es un producto sin

azúcar es algo que #Nocuela", añaden, en referencia a su

campaña en redes para advertir de los eslóganes alimentarios que

faltan a la verdad.

El problema, en el caso del producto, es doble. En primer lugar,

porque se anuncia como 'sin azúcar', algo que no es posible por su

propia naturaleza. "La fructosa es el hidrato de carbono

característico de la fruta, que también está presente en la miel. Su

estructura química es parecida a la de la glucosa, y cuando se

unen las dos, forman sacarosa, el azúcar común. En el caso del

jengibre, siendo un vegetal, es lógico que contenga fructosa",

explican.

Por tanto, debería presentarse como 'sin azúcar añadido', ya que

no puede evitar declarar el que contiene de forma natural. Sin

embargo, si aparece en la lista de ingredientes es porque

efectivamente se ha añadido a posteriori. "Indicar 'sin azúcar' en

este tipo de productos supone un incumplimiento claro de la

normativa, pues solo pueden declarar que no llevan azúcar añadido

aquellos productos a los que no se ha añadido ningún

monosacárido (glucosa, fructosa, etc.), disacárido (sacarosa,

lactosa, etc.) o alimento con función edulcorante (como la miel, la

melaza, el jarabe de arce, etc..).”.

Recordemos que precisamente esa normativa estaba en el meollo

de la polémica por la crema de cacao 'real food' de Carlos Ríos:

contenía dátil y castaña como edulcorantes, por lo que no podría

presentarse como 'sin azúcar' o 'sin azúcar añadido' por muy

naturales que fueran los ingredientes. En cualquier caso, son

productos preferibles a la fructosa, recuerda la OCU: "No

debe añadirse de forma indiscriminada, pues hay que tener en

cuenta que en dosis elevadas puede dar lugar a complicaciones

metabólicas (dislipemia, resistencia a la insulina o adiposidad

visceral, por ejemplo)".

0 comentarios:

Publicar un comentario